
Escalan ataques militares entre Irán y Estados Unidos
En respuesta a los bombardeos efectuados por Estados Unidos e Israel en su territorio, Irán atacó ciudades de Medio Oriente, en una escalada que expertos describen como histórica.

La ofensiva estadounidense-israelí ha dejado al menos 200 muertos y 700 heridos en todo el país, de acuerdo con la Media Luna Roja iraní, miembro de la Cruz Roja internacional. Irán también aseguró que 153 personas murieron en una escuela de niñas tras uno de los ataques.

Fuerzas iraníes dispararon misiles y drones contra bases estadounidenses en Qatar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Arabia Saudita, además de objetivos en Israel.
Horas antes de los bombardeos, el canciller de Omán, Badr Albusaidi, afirmó que un acuerdo con Estados Unidos estaba cercano, y tras los ataques, lamentó que se socavaran conversaciones “activas y serias”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió la ofensiva al señalar “amenazas inminentes de Irán por su producción de armas nucleares” y anunció la muerte del líder supremo iraní Alí Jamaneí, tras la operación. Asimismo, afirmó que el cuartel naval iraní fue destruido y nueve embarcaciones fueron hundidas.

En declaraciones recientes, Trump asegura que 48 líderes iraníes murieron en los ataques y pide a Irán levantarse y tomar el gobierno.
Trump afirma que los nuevos dirigentes han pedido negociar con Estados Unidos y apunta a que la guerra durará cuatro semanas.
En Irán, una multitud de personas tomó las calles para celebrar la caída del líder supremo Alí Jamení. Familias cuyos seres queridos fueron asesinados o encarcelados durante el reinado de Jamení, aseguran que la noticia fue liberadora. En tanto, la CIA confirmó que determinó la ubicación de Alí Jamení, líder supremo del país.

Francia, Alemania y Reino Unido manifestaron en un comunicado conjunto estar preparados frente a ataques iraníes, mientras la región permanece en tensión.
Analistas como Ellie Geranmayeh calificaron la campaña de la Casa Blanca como una operación “sin precedentes” que abre la puerta al caos regional.



