
Señalan a Hegseth de racismo por retirar a oficiales de la Marina
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, retiró de una lista de ascensos para almirante de una estrella, a por lo menos siete oficiales de la Marina que habían sido seleccionados por una junta de altos mandos.
De acuerdo con funcionarios del Departamento de Defensa citados por medios estadounidenses, entre los oficiales excluidos se encuentran al menos dos mujeres y dos hombres afroamericanos. La medida modificó significativamente la composición final de la lista de ascensos, en la que ya no figura ninguna mujer y solo dos integrantes pertenecen a minorías raciales.
Las fuentes señalaron que la intervención resulta inusual debido a que las normas del Pentágono establecen que un secretario de Defensa sólo puede retirar a un oficial de una lista de ascenso por razones relacionadas con su conducta, capacidad profesional o aptitud para el servicio. Hasta el momento, el Departamento de Defensa no ha detallado los motivos de las exclusiones.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, aseguró que los ascensos militares se basan únicamente en el mérito y negó que factores como la raza o el género influyan en las decisiones. Sin embargo, legisladores y exfuncionarios han expresado preocupación por lo que consideran una tendencia dentro de la administración de Hegseth para desplazar a mujeres y personas de origen afrodescendiente.
Desde su llegada al Pentágono, Hegseth ha impulsado una política crítica de los programas de diversidad, equidad e inclusión en las Fuerzas Armadas. En ese periodo también han sido separados de sus cargos varios altos mandos, entre ellos la almirante Lisa Franchetti, primera mujer en dirigir la Marina estadounidense, y el general Charles Q. Brown Jr., quien se desempeñó como jefe del Estado Mayor Conjunto.
La controversia también alcanza al proceso de selección militar. Los ascensos a oficiales generales y almirantes son evaluados por juntas especializadas que revisan cientos de expedientes y seleccionan únicamente a una pequeña proporción de candidatos. Diversos funcionarios consideran que las recientes modificaciones podrían afectar la confianza en un sistema que históricamente ha buscado mantenerse alejado de criterios políticos.
Integrantes y exintegrantes de las Fuerzas Armadas, advierten que este tipo de acciones podría desalentar a futuras generaciones de oficiales y debilitar los avances logrados en materia de representación dentro de los altos mandos militares de Estados Unidos.



