Puebla respondió como una sede mundialista en el triunfo de España sobre Perú 3-1
Más de 40 mil aficionados convirtieron este lunes al Estadio Cuauhtémoc en una sede digna de la Copa del Mundo. Entre camisetas de la selección española, banderas peruanas, mariachis, porras y aficionados llegados de distintos puntos del país, Puebla recibió el último ensayo de España antes de su debut mundialista.
La fiesta comenzó varias horas antes del silbatazo inicial. Las inmediaciones del estadio se llenaron de seguidores que buscaban una fotografía, una camiseta o simplemente presenciar la llegada de los jugadores de una de las selecciones favoritas para conquistar el Mundial 2026.
Dentro de la cancha, España confirmó su condición de candidata al título. Apenas al minuto dos, Mikel Oyarzabal abrió el marcador y marcó el rumbo de una noche dominada por el conjunto dirigido por Luis de la Fuente. Pedri amplió la ventaja antes del descanso y un autogol del guardameta Pedro Gallese colocó el 3-0 al inicio del segundo tiempo. Perú reaccionó con una anotación de Jairo Vélez, pero nunca logró comprometer la victoria española.
Más allá del resultado, el encuentro dejó una imagen que Puebla no veía desde hace años: un estadio lleno para recibir a una selección de primer nivel a unos días del inicio de una Copa del Mundo. La mayoría de los asistentes se inclinó por España, impulsada por la popularidad de figuras como Pedri y por la presencia de numerosos seguidores del Barcelona y del futbol español.
Al término del encuentro, los aficionados permanecieron varios minutos en las tribunas para despedir a los jugadores españoles, mientras en los alrededores del estadio continuaban los festejos y las conversaciones sobre un partido que colocó nuevamente a Puebla en el radar internacional del futbol.



