
Sube a 34 la cifra de muertos por el terremoto en Japón; continúan las labores de rescate
El terremoto de magnitud 7.1 que sacudió la prefectura de Kumamoto el pasado martes 28 de julio ha dejado un saldo de 34 personas fallecidas y más de 120 heridos, mientras las Fuerzas de Autodefensa de Japón mantienen un amplio operativo de búsqueda, rescate y atención a los damnificados.
El sismo tuvo su epicentro a 10 kilómetros de profundidad en la isla de Kyushu, lo que provocó un movimiento de gran intensidad que alcanzó el nivel máximo de la escala sísmica japonesa en las zonas más afectadas.
Pese a los estrictos estándares de construcción antisísmica del país, la poca profundidad del hipocentro ocasionó importantes daños. Entre los incidentes más graves se encuentra el colapso de una chimenea en una planta de Nippon Paper Industries, en la ciudad de Yatsushiro, donde murieron ocho trabajadores.
Las autoridades también reportaron viviendas destruidas, carreteras con severas grietas, el colapso de un puente peatonal y el descarrilamiento de un tren de carga en la estación de Yatsushiro.
El histórico Castillo de Kumamoto sufrió nuevos desprendimientos en sus muros de piedra, agravando las afectaciones que permanecían desde los terremotos registrados en 2016.
Además, más de 36 mil hogares continúan sin suministro de electricidad y agua potable. Las autoridades informaron que los tres reactores nucleares de la región operan con normalidad y no presentan anomalías.
La primera ministra, Sanae Takaichi, calificó las labores de rescate como una “carrera contra el tiempo”, debido a las altas temperaturas y a la intensa actividad sísmica posterior al terremoto principal. Hasta el momento se han registrado más de cien réplicas, incluida una de magnitud 5.8 ocurrida la noche del miércoles 29 de julio.
Protección Civil mantiene el llamado a la población para evitar acercarse a edificios e infraestructura dañados, ante el riesgo de nuevos colapsos y deslizamientos de tierra derivados de las réplicas.



